10 de junio de 2008

El que tiene tienda, bien la atienda.

Los tenderos son hoy un medio masivo de información, son los juglares de esta generación, el pilar noticioso de la cuadra, un informante al día. Podríamos denominar chisme a la labor que algunos ejercen, sin embargo, si usted como yo somete a concienzudo análisis la visita a la tienda, descubrirá detrás de la lengua bífida que sisea, a un ser que aplica con éxito mucho más que periodismo instintivo. Algunos ejercen labores profesionales, desempeñando diversos roles que podrían perfectamente ocupar trabajadores sociales, psicólogos, nutricionistas, médicos, economistas y hasta filósofos.


Así usted no quiera confiarle sus situaciones personales a un tendero, estas saldrán a flote automáticamente en el momento en que nombre el artículo necesitado, él recolectará toda la información que le brinde y luego la compartirá con un tercero; ahora bien, no estoy generalizando y señalando a todos los tenderos, solo he coincidido en lo que llevo de vida con unos veinte de este tipo, eso sí, suficientes como para llenar cien actualizaciones de este blog con sus discursos y declaraciones, (cosa que no haré pues corro el riesgo de ser insultado por monótono) para no ir tan lejos, este mes me topé con una tendera muy comunicativa, ella no me conocía desde niño y mucho menos era su familiar, sin embargo esto no fue impedimento, pues solo le bastó que yo entrara he hiciera mi pedido para que desenrollara su lengua.


– Es que así como se va a alimentar, comiendo papas fritas y gaseosas, eso no nutre, pobre niña… yo si le he dicho a la mamá, pero ella dice que a la niña no le gusta nada más. ¡Quien dijo que eso está en que le guste o no! una es la que tiene que decir cuándo y que se come… y si no le gusto pues se lo come porque aquí no hay más, usted la vio salir…Sarita, la niña de blusita rosadita… ¿cierto que esta como entelerida?... es el colmo…¡eh!… así no se puede... pero es que con ese padrastro que pa´ ganársela le mantiene dando plata… bla, bla, bla… ¿qué fue lo que pidió mijo? - Sabiendo tratar esta situación le repetí solamente lo pedido y sin darle tiempo para más, solicité la cuenta, sonreí y rapidito me marche mascando mis platanitos fritos.
Otros lanzan ideas de una simpleza fantástica, como don Pacho, un Boyaco de acento marcado al que casi siempre lo encuentro arreglando al país, comúnmente lo recibe a uno con un discurso encabezado con Bush, luego Uribe y después, que los medios de comunicación nos entretienen a punta de futbol. Entre las más curiosas charlas está la de la novela entre los países vecinos.


- Yo no entiendo porque el presidente de Ecuador se enoja porque entramos en su país… a la final no es que somos naciones hermanas, yo a la casa de mi hermano voy cuando quiero, además, si a mí me están robando la tienda y el ladrón sale y se esconde en la casa de mi hermano yo entro y lo saco a machete limpio, no creo que mi hermano se moleste por eso, antes al contraaario se pondrá feliz, no ve que de pronto lo puede robar a él.
Ya me ha pasado en la tienda de don Pacho, me entretiene tanto la conversación que regreso a mi casa con la duda sí pagué o no el pedido, o si pagué y fue que olvidé el paquete.


Dejemos esto claro, yo no señalo a los tenderos amables que se enteran de todo y no dicen nada, ni a los que arreglan nuestra nación desde su negocio, no, a esos no; tampoco a aquellos hombres y mujeres pacientes que soportan sus preguntas eternas para que al final usted no compre nada. Señalo a los que hacen públicos los problemas íntimos, que disfrutan compartiéndolos con el que llegue, que no montaron una tienda sino un centro de noticias. Por favor, no preste sus oídos, no motive la charla destructora del prójimo, que como bien dice don Pacho: “para chismear se necesitan dos”.

PERLA:

- “Señor ¿tiene condones?… ¡sí! ¿Con espermicida y con lubricante?… ¡no!… de cuales tiene… ¡de sabores!, humm… y ¿a qué saben?...”


1 comentario:

Super Fresa dijo...

jajajaj...valiò la pena la espera, este post està muy bueno...
Y si, tienes razón...nada mejor pa´mantenerse al dia que ir a la tienda de la esquina. Particularmente en mi barrio la Sra. se llama Doña Ruca, que casualidad...serà por eso que me reí tanto cuando escuchè el cuento nuevo, aquel en el que casualmente la chismosa del pueblo se llama igual...
Bueno como sea....hay que reconocer igual que socializar de cuando en vez es agradable:P, eso si mientras no se le haga daño a nadie, igual...y no se le sostenga nada a nadie.

última noticia: El Sr. de la esquina de mi casa cachoneó a su esposa, lo tenaz es que fué con otro vecino!!!
jajajajaja....repito, NO SE LE SOSTIENE A NADIE!!!!